“Es sin lugar a dudas un buen momento para todos, sobre todo para los que sepan adaptarse mejor, aquellos que sepan asumir y operar desde la arena híbrida, es ahí donde están las oportunidades.”

-David Epstein

El mundo esta cambiando, lo he comentado en foros, en entrevistas y en artículos. Es momento de todos, pero tristemente no para todo. La tecnología esta rompiendo paradigmas de una manera sin precedentes, situación que hoy mas que nunca tiene que ser controlada y bien definida, la responsabilidad moral que tenemos como sociedad hoy se pone a prueba y nos pone a prueba una vez mas como especie.

La falta de democratización del mercado de valores ha provocado que la apuesta en cuanto a capital de riesgo se haya exponenciando en un 533% de acuerdo a datos de la OMC. Lo interesante de este dato es que el 84% esta enfocado en empresas de tecnología o procesadoras de datos, en México por ejemplo nos sentimos muy orgullosos de contar con KAVAK, BITSO, GBM, JUSTO, ALBO, KONFIO entre otras que si bien no son todavía unicornios (val. 1,000 mill usd) para allá van y todas estas tienen un scope predominantemente tecnológico.

“Es momento de todos pero tristemente no de todo”, el mundo esta cambiando sin embargo y citando a David Epstein (autor: Range: Why Generalists Triumph in a Specialized World) el mundo no deja de ser uno de personas, uno donde los sentidos y los sentimientos son vitales para nuestro desarrollo como sociedad, es por eso que no todo puede ser tecnología, no todo pueden ser KPI´s y no todo puede ser inteligencia artificial puesto que contrapone a la naturaleza de nuestro andamiaje en el globo y las cuestiones anti natura acaban y pronto si no se maneja y controla bien.

Por lo anterior considero vital poder hoy mas que nunca asumir un rol de entendimiento hibrido en donde promovamos el desarrollo tecnológico como soporte y ayuda a nuestra condición humana. Hoy los emprendedores tenemos en las manos lo que será la convivencia humana por los próximos 50 años, cuestión que establece de manera contundente la alta responsabilidad que tenemos como generación.

Tiempo al tiempo, pero como hay poco y se siente mucho, ¡empecemos ya!

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